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Referís de rugby , los  que dirigen el encuentro

Mauricio A. Escalante | Educador World Rugby de Referees Lic. 2948 - Gestor Deportivo Nivel 2 UAR Gerente Deportivo y Referente de Seguridad de la Unión de Rugby de Misiones

 

 Contame como fueron tus comienzos con el rugby

 

El rugby siempre fue un motivo para divertirnos entre amigos, y fue así que de jugar en el barrio pasamos a jugar en el Club Centro de Cazadores de Misiones todo el grupo de amigos del barrio! Siempre el Rugby nos trajo la alegría de poder jugar y compartir con los amigos.

 

¿Cómo llegaste a ser arbitro?

Por motivos laborales me aleje del deporte, hasta que años después ya más organizado en el plano laboral, surgió la propuesta de trabajar en la URUMI como Administrativo motivo que me volvió a acercar al Rugby, y esta nueva experiencia fue guiándome a encontrar un lugar dentro de la cancha donde seguir jugando pero desde otra posición.

 

¿Como ves al rugby paraguayo?

Admiro el Rugby Paraguayo, la entrega y dedicación de sus, clubes, jugadores y la evolución constante que se ve en el juego y estructuras.

 

El árbitro… es un facilitador del juego.

¿Hay respeto hacia el árbitro?

Sin dudas que el respeto surge de lo que cada persona haga al respecto, trata a las personas de la manera que te gustaría que te trataran a ti y recibirás el trato que mereces.

Siempre he recibido buen trato de jugadores, dirigentes y público que he tenido oportunidad de conversar y confío que el respeto siempre debe ser mutuo.

 ¿Qué harías para mejorar el rugby desde tu lugar?

Siempre aportar lo mejor desde donde me toque estar

 

¿Jugar o arbitrar que te hace sentir mejor?

 

El Referato me ha traído grandes alegrías en el plano personal, sin dudas fue una gran elección.

No importa la nacionalidad, árbitros argentinos o paraguayos ellos son los amigos sin los cuales no se puede jugar al rugby

Árbitros  en Paraguay

Quieren hacer renacer a  la Sociedad Paraguaya de Árbitros (SPAR)

Para eso deben:  1 dar la cara, 2 tener solvencia moral, 3 conocer el reglamento, 4 actuar como colaboradores no buscando réditos monetarios

Para que sea reconocida debe tener al menos 3 miembros de la gestión anterior, personas conocedoras de las leyes, hombres de bien y leales al espíritu del deporte , en tanto sea solo un grupo de personas que que no están en forma física para referear un partido y con  mala actitud,  no es ni sera  reconocida por la URP,  tampoco puede llamarse SPAR

Llama mucho la atención que esto esta dirigido por tres árbitros que no dan la cara de forma oficial, dicen ser mas de 15 y eso no se ha demostrado hasta la fecha y los mas importante la entidad rectora de  este deporte URP, no solo no los reconoce como tales sin que tampoco los convoca a dirigir partidos oficiales.

Dicen que vienen a apoyar, eso solo se va a ver en las canchas y ojala no queden en solo palabras.

A veces uno quiere dar apoyo pero la gente en Paraguay tiene la mala costumbre de no leer y lo que es peor atacar sin haber leído hasta el final, esto me paso con algunos integrantes de la supuesta SPAR, que por lo visto no tienen muy claro los valores de este deporte y en lugar de dar ejemplo y mostrar con hechos que de verdad quieren apoyar a los referís de la URP, solo  amenazan, dudo mucho que se pueda solucionar algo así. Gracias a Dios este deporte conoce de hombres de bien y aun quedan árbitros ejemplares, que si leyeron y entendieron el mensaje, gracias infinitas. A los otros les digo" SE DEBE RESPETAR PARA SER RESPETADO Y EN LA CANCHA SE VEN LOS PINGOS"

Particularmente a partir de ahora tendré muy en cuenta el comportamiento de estos que dicen se señores y quieren impartir justicia.

El arbitraje en Paraguay sigue dando problemas al deporte de la ovalada

Los árbitros en Paraguay son pocos  y  por mas que se hagan capacitaciones siguen los problemas.

Hace uno años atrás no era así, si bien eran pocos los que estaban,  eran respetados y sabían hacer su trabajo a la perfección, como el deporte lo necesita. Sabían las reglas , estaban en condiciones físicas de seguir un partido y eran hombres de bien, pero la profesionalización trajo intereses creados y un par de personajes que en realidad nunca cubrieron las expectativas decidieron terminar con la SPAR.

Hoy la quieren volver  a crear, ojala sea para bien de todo(cosa que lamentablemente no están demostrando), ya que al parecer la entidad madre no puede sola con el tema de los árbitros.  Seria muy bueno,  que volvieran hombres de rugby a dirigir los partidos, aquellos cuya integridad y conocimiento de las leyes del rugby no se ponía en duda, que se acercaban a loa jugadores y enseñaban, hombres de rugby y de moralidad intachables con los que podías sentarte a aprender de rugby, aquellos que eran amigos respetados por todos, que se ponían únicamente la camiseta de la SPAR como Salvador de Marco, Edgar Stumpfs o  Esteban Burt. Ojala volvieran el rugby paraguayo los necesita.

 

 

 

Salvador De Marco (medio) mas conocido como "Negro" hoy ya abuelo, fue uno de los fundadores, hombre integro y excelente arbitro.

Con mucha paciencia para explicar tal o cual infracción, un maestro!!!

Edgar Stumpfs, un  Señor arbitro  , hombre de valores y que supo poner al arbitraje en un lugar privilegiado.

Siempre dando algo mas al rugby paraguayo, hoy ya no arbitra y es una lastima porque puede y debería estar. 

Respeto al referi

Lo que hace al rugby diferente

Respeto al árbitro

 

Es casi imposible ver a un jugador encararse con un árbitro, gesticular o expresar su fastidio con quejas al estilo futbolero. En el rugby no hay protestas al juez. No se habla del árbitro, no es un personaje que genere polémicas ni absurdos debates. Se equivoca y se asume el error igual que fallan los delanteros o los entrenadores. En el último Escocia-Australia la Federación Internacional admitió que el árbitro había tenido un desacierto y el torneo siguió como hasta entonces. Sin ruido por esta vertiente.

 

 

El Rol del árbitro

Personas que asistan a las canchas de rugby, sean respetuosos y considerados con el referee de rugby.

Padres que persiguen a sus jóvenes hijos para que en el rugby completen la enseñanza casera, no persigan a los referee de rugby.

Entrenadores, dirigentes y ex jugadores  -padres o no de noveles jugadores-  jamás olviden que el referee de rugby, es tan parte del rugby como vosotros.

 

Voy a intentar -si es que puedo- definir qué es un referee de rugby, ese hombre-deportista que está sólo con su uniforme diferente del de los quince de un lado y los quince del otro, dentro de una cancha de rugby. No es juez, no es árbitro, ningún magistrado en el sentido lato de los significados de tales vocablos, por más que sus pitazos indiquen sanciones a faltas leves o graves.

El referee de rugby es el jugador nº 31 (¡justo el 31!, diría el tango). Personaje imprescindible para que los dueños del juego -los jugadores- se diviertan mientras él procura ser  guía  en el desarrollo de un partido de rugby.

Es únicamente referee de rugby, no de otro deporte; sin menoscabo de aquellos, porque su contribución es tan amateur como lo somos quienes jugamos, entrenamos o dirigimos instituciones siendo su exposición  permanente y harto difícil.

Por ello es que se lee por ahí que “el referee siempre tiene razón, etc…” expresión que intenta convencer a propios y extraños, que tienen ante sí, a un voluntarioso que presta sus servicios, desde: 1º- Su condición de ser humano y 2º- Sus conocimientos de las reglas, mejor que los que sólo miran partidos con sus corazoncitos dispuestos del lado al que pertenecen. En el primer caso, como hombre normal, que acierta o yerra, ni más ni menos que cualquier otro ser y en el segundo, que por su vocación, estudia y apunta a equivocarse menos que el resto.

 

 

 

 

 

 

VALORES DEL RUGBY

RESPETO

Porque hace unos días vi al representante de un club amenazar e insultar a un arbitro, creo esta columna debe estar acá, deseando vuelvan los buenos tiempos y el RESPETO  a nuestras canchas

Durante las próximas semanas, desde este blog queremos repasar esos valores, que aunque inherentes a todo rugbier, no está de más afianzarlos y tenerlos siempre presentes. Para empezar esta lista, hemos elegido el valor que resume el resto, aquel que los aglutina, la seña de identidad de nuestro deporte y de todos los actos que conlleva, EL RESPETO.

 

En rugby, hablar de respeto es hablar de las relaciones que se mantienen entre las distintas personas que comparten este deporte: jugadores, entrenadores, dirigentes, árbitros, periodistas, público, seguidores… Es la nube que lo cubre todo, la guía de conducta, la base de la convivencia, la esencia de las relaciones. Es ser correcto en el triunfo y grande en la derrota. Es convivencia.

 

 

Hablar de respeto en rugby es velar por su reglamento, por su idiosincrasia, es ser fiel a su espíritu de juego. En palabras del entrenador argentino Miguel Iglesias, el respeto es “subordinarnos con humildad al espíritu de juego, lo cumpla el rival o no lo cumpla, es un problema mío, es algo que yo puedo hacer posible. Ganar o perder va a depender de un sinfín de factores que yo no puedo manejar, y ustedes tampoco. Lo que sí van a poder manejar porque depende exclusivamente de cada uno de ustedes es el respeto, es ser leales”.

 

 

El respeto es, en definitiva, la palabra más importante en el rugby, que aglutina al resto de valores: respetar al equipo quiere decir ser perseverante, comprometerse con él, trabajar motivado, sacrificarse por él, reforzar su unión, etc. Así, el respeto hace del rugby el mejor deporte de todos, porque cuando vivimos rugby no sólo jugamos, entrenamos, vemos o hablamos rugby; nos  realizamos como seres humanos, nos hacemos mejores personas para la vida.

Laureana Papaterra, la primera referí mujer en Rugby

 

laureanaEn un deporte de hombres una mujer se ganó, por derecho propio, un lugar en el mundo del referato.  Laureana Papaterra, árbitro de la Unión de Rugby marplatense y jueza nacional e internacional, actuó en el seven de la playa en Gualeguaychú.

 

Recordada es la lucha que mantuvieron las mujeres para ganarse un lugar en el mundo del deporte. Pasó en el fútbol, también en el básquet, donde se pueden apreciar mujeres arbitrando en categorías femenino, infantiles, inferiores, torneos de ascenso y también como juezas de línea.

El rugby no es la excepción y lo pudimos apreciar en el seven de la playa que organizó Carpinchos. Allí en la arena, siguiendo las acciones muy cerca, parando los juegos si era necesario para llamar a los capitanes al orden, e inclusive mostrando una amarilla sin titubear, impartía justicia Laureana Papaterra.

Nacida en Mar del Plata, la mujer árbitro es Profesora de Educación Física y por su profesión, comenzó a incursionar en el deporte del tercer tiempo.

Llegó a pitar en Gualeguaychú “a partir del seven que se disputó en Concepción del Uruguay” en donde fue invitada por el club Universitario, y luego de conocer a los jugadores de Carpinchos, ” me invitaron para el seven” manifestó en diálogo con ElDía, mientras los rugbier se azotaban contra la arena el último fin de semana.

Destacó que por suerte “este es un verano bastante relajado y no teniendo urgencia de volver a mi ciudad, acepté la invitación, encantadísima de conocer Gualeguaychú y dirigir rugby”.

Dijo que una mujer árbitro de rugby “es extraño y en mi caso nació o se me despertó la vocación, ya que soy profesora de educación física y al iniciarme en un club de rugby, Bigua de Mar del Plata, y ahí enseñando rugby infantil, me entusiasmé con la disciplina”.

“Me gustó poder inculcar valores a través de un juego y después de eso me dediqué a la preparación física de juveniles, para poder entender un poco más de qué se trataba. Fue un punto de despegue para realizar cuanto curso apareció, y es allí cuando me invitaron a concurrir a las reuniones de árbitros”, precisó.

Papaterra agregó que se entusiasmó con la idea de dirigir y empezó con la categoría infantil. “Seguí avanzando hasta que un día vino un dirigente de la UAR (Unión Argentina de Rugby) a dar un curso, observó un partido que me tocó dirigir y al terminar me dijo algo que nunca olvidaré: ‘te felicito, te has convertido en la primera árbitro mujer del país’.  Esto fue en  2002, justo cuando terminaba mis estudios de Profesora a los 22 años”, acotó.

Además de dirigir en Mar del Plata, un rugby con mucha competencia, impartió justicia en torneos nacionales tanto de mujeres como de varones en juveniles. “Ahí tuve un seguimiento muy bueno de la UAR, una capacitación muy profunda  y después fui considerada como la primera referí argentina, para los sudamericanos de rugby en las dos ramas, y a partir de ese momento comenzó mi carrera internacional, representando a la Confederación Sudamericana y luego de haber dirigido en Venezuela, Brasil, Uruguay, la UER decide a partir de una observación de la IRB (Internacional Rugby Borrad) en un torneo en Uruguay, probarme en un  circuito mundial femenino en Dubai en noviembre pasado y ese fue el escalón mas alto hasta el momento”, destacó.

Remarcó que es “una experiencia que sirve para avanzar en mi preparación en el plano internacional, lograr en 2016 representar a la UER en los juegos olímpicos. Estar tanto como juez principal o de linesman sería fantástico, tanto en seven como en rugby 15. Dirijo todo el año intermedia y menores de 19 en Mar del Plata, así que tengo mucho para prepararme ahí, tratando cada vez de encontrar más velocidad al juego, preparándome en inglés, en todo lo que es mirar videos de referato”.

Agregó que dirigir la disciplina, “tiene algo que no tienen otros deportes: tomamos decisiones, como haría un jugador al momento de jugar. Hay que tomar decisiones de dar o cortar una ventaja, medir la temperatura del partido, saber leer la intención del jugador, si ese valor por esta intención quiso matar el juego, y a partir de ahí si se considera o no”. Uno de los casos fue Leonardo Benedetti que vio una amarilla en la final del seven y tuvo que sentarse por dos minutos.

Una mas

Dijo que se considera una más en el campo de juego “a pesar de  que muchos jugadores varones me dicen  que me tienen más respeto por mi condición de mujer, cuando dirijo no noto la diferencia. Trato de comportarme como cualquier referí hombre, pero nos podemos equivocar. No somos infalibles, pero el rugby tiene algo fabuloso que es que los jueces no recibimos ningún tipo de viático y eso evita cualquier tipo de suspicacias”.

El Seven de Dubai

Respecto a su participación en el Seven de Dubai, Papaterra detalló que “es un país que está recibiendo a gente de todo el mundo; inclusive tratan de convencer a los jóvenes que se vayan a vivir a Dubai, porque justamente están buscando conformar su población. Tratan de que convivan todas las culturas, a punto tal que en un momento no sabes la procedencia de las personas con las cuales estás”.

“En cuanto a todo lo que escuché respecto a que la mujer es una persona sumisa, que está toda tapada y camina detrás del hombre, no lo aprecié. Estuve en un shopping y vi de todo. Mujeres musulmanas tapadas, mujeres de la misma religión más modernas con jeans, e inclusive chicas de polleras. Sí, nos avisaron, previo al viaje, que no lleváramos musculosa, ya que no podíamos mostrar los hombros, pero como en lo deportivo, no teníamos esa necesidad de esa vestimenta, usamos la vestimenta de la IRB”, indicó.

Deseo

A modo de deseo, expresó que “ojala pudiera vivir los 365 días del año, debido a que tengo la misma visión de un jugador. Soy muy apasionada de lo que hago. Me fascina el rugby, deporte  que se metió para siempre en mi vida”.

Algo personal

Nació en Mar del Plata

Profesora de Educación Física.

Primera referee de rugby en Argentina

Comenzó con los infantiles

Dirige en la Unión de Mar del Plata

Actualmente pita en varones y mujeres. En caballeros lo hace con las intermedias y M19

Es jueza nacional y dirigió juveniles en torneos nacionales

Algo importante. Estado civil soltera.

Integró el plantel de jueces de la IRB en el seven de Dubai

Cynthia Lezcano una pionera del referato de la ovalada

 

 

Sin dudas Cynthia no es una mujer común, deportista consumada también fisioterapeuta inicio su carrera en el Curda ejerciendo su profesión muy eficientemente,  siendo la primer mujer en dedicarse a esta actividad, hasta ese momento solo para hombres.

Como deportista se destacó en el hockey y fue una de las primeras en jugar al rugby, pero lo que la hace excepcional es que fue la primer mujer réferi del Paraguay y la segunda de América.

Muy bien conceptuada en el referato internacional esta mujer paraguaya dirigió sudamericanos con una destacada participación.

No conforme con eso también está en el área administrativa de un prestigioso club de la capital paraguaya desde donde organiza junto a la comisión directiva eventos de primer nivel.

 

Personalmente sé que no es fácil manejarse en un mundo de “hombres” donde aún hoy en pleno siglo XXI todavía se discrimina a la mujer por eso y porque es el ejemplo para muchas más es que va hoy este homenaje.

El árbitro siempre tiene razón.

 

 

El rugby, como deporte, tiene características que lo diferencian con los otros deportes. No me refiero a las características reglamentarias o técnicas como pasar la pelota para atrás o la ley del off-side o las formas lícitas de contacto que ampara sino a todo lo demás, todo lo que pasa por fuera y alrededor de la cancha. Es muy bien conocido por todos aquel viejo adagio que dice que el rugby es "una forma de vida". Dicho de otro modo, el rugby tiene su propia moral, su modo de comprender la vida, vida que comprendida desde la experiencia de ser jugador de rugby, en actividad o no, está permanentemente influida por esa moral, ese conjunto de normas y valores. Esto es una realidad tan clara que los rugbiers estamos plenamente convencidos de ella, comprometidos con ella en todos los minutos de nuestras vidas. Dudo que exista otro deporte que comparta estas características, donde lo más importante no termina siendo el juego en sí mismo sino la experiencia vital de estar íntimamente relacionado a él, de vivir bajo sus normas, jugando o no jugando, en actividad o no. Este carácter hace que en el diccionario del rugby no exista la palabra "ex jugador", no hay ex jugadores; hay jugadores en actividad y jugadores no activos, nada más.

Una de las diferencias más notables que presenta el rugby es el respeto por la autoridad, representada por los árbitros. En el rugby, el árbitro es comprendido como una persona que también juega, como un jugador más, no como un enemigo, en el mejor de los casos, o como la simple síntesis de un reglamento que está corporizado y con un silbato en la mano, rigiendo con estricta rectitud el devenir del juego, en el peor de los casos. Al igual que no se le habla al adversario, tampoco se habla con el árbitro porque es totalmente fútil e innecesario. Se entiende que hace su mejor esfuerzo por llevar adelante de un modo ecuánime el desarrollo de un partido. Todo esto, en el rugby, es así... o era.

En los últimos años este respeto por la figura del árbitro se ha venido desgastando, haciendo que en algunas tristes oportunidades nuestro juego se parezca más a otros menos caballerescos de balón esférico y camisetas brillantes. Algunos piensan que esto es debido a la crisis de valores que se vive en la actualidad o simplemente a que los maleducados abundan y suelen aparecer por todas partes. Personalmente, creo que la causa de esto es más bien simple: si no sabemos transmitir los valores de este juego, con el correr del tiempo no habrá valores. Y lo que estamos viendo es la evolución natural de la "destradicionalización" del rugby, que nada tiene que ver con cuestiones de "conservadores" y "progresistas" que abundan en la política sino con la falta de compromiso de entrenadores y líderes de los clubes por comportarse decentemente y exigirles a sus jugadores que hagan lo mismo.

Hace un par de semanas presencié un partido de M-18. A los 3' del primer tiempo y con el partido 0-0, el entrenador de uno de los equipos, de aproximadamente 35-40 años de edad, comenzó a gritarle al árbitro frases como "¿qué pitas (cobras)?" o a hacer comentarios del tipo de "pero a este de dónde lo sacaron...", naturalmente a los gritos. Es digno de mencionar que las observaciones que les hacía a sus jugadores eran del mismo nivel, en las que abundaban las palabras obscenas y demás. El espectáculo no terminaba ahí. Otro entrenador o padre de un jugador que andaba por ahí ante un fallo que le pareció injusto se despachó con una retahíla de insultos y el inevitable "¿qué pitas? La diferencia fue que en esa oportunidad, el entrenador del otro equipo le explicó lo que había pasado y lo que decía el reglamento. Por supuesto que el personaje insultador quiso sostener su error con fundamentaciones varias. El partido terminó con una diferencia de 40 puntos en contra de los insultadores. Seguramente, volvieron a su casa diciendo que habían perdido por el árbitro.

 

Esta anécdota es una más de miles que vemos cada fin de semana en los campos a todo nivel y en todas las edades y que creo que representa cierto nivel de decadencia del rugby. No es posible hacer un juego leal, disciplinado, de calidad (porque una cosa sí implica la otra) si no aprendemos a respetar a propios y a ajenos, incluyendo en este grupo a los árbitros. Lo voy a poner más claro: si queremos jugadores de calidad, necesitamos primero formar personas de calidad. El rugby comienza con "R" de "Respeto". No creo que sea casual.

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